jueves, 20 de enero de 2011

Visita al puente de Abbás ibn Firnás el Sábado 15 de Enero de 2011

Fotografías del puente de Abbás ibn Firnás, sobre el Guadalquivir, inaugurado el día 14 de Enero de 2011.

Abajo incluyo reseña publicada en WIKIPEDIA sobre el titular del referido puente.

Wikipedia

Abulqásim Abbás Ibn Firnás (en árabe أبو القاسم عباس بن فرناس) (Ronda, Málaga, 810 - Córdoba, 887), precursor de la aeronáutica, fue un humanista, científico y químico nacido en una familia de origen bereber cuyos ancestros participaron probablemente en la conquista de España.[2] Vivió en la época de la Dinastía de los Omeyas en Al-Ándalus. Su nombre sería latinizado posteriormente como Armen Firman. Un cráter de la Luna y un puente en Córdoba (España) llevan su nombre.

VIDA

Los biógrafos lo presentan como un brillante filósofo; debió recibir una formación sólida, lo que significa que realizó estudios científicos. Estudió química, física y astronomía, principalmente.

Sus aptitudes en el campo de la poesía y su habilidad en astrología le permitieron introducirse en la corte de Abderramán II (822-852), donde enseñó poesía.

Gracias a sus numerosos inventos, algunos de ellos mencionados por los historiadores, pudo seguir frecuentando la corte durante el reinado del sucesor Mohamed I (852-886). Ibn Firnas diseñó un reloj de agua, la clepsidra, llamado Al-Maqata-Maqata. También fue el primero en desarrollar la técnica de talla del cristal de roca; hasta entonces, sólo los egipcios sabían facetar el cristal. Creó una esfera armilar para representar el movimiento de los astros y un planetario que construyó en su casa, siendo el primero en utilizar en toda la Península Ibérica las tablas astronómicas de Sinhind, de origen indú, básicas para el desarrollo de la ciencia europea posterior.

En 852 decidió volar lanzándose desde una torre de Córdoba con una enorme lona para amortiguar la caída. Se lanzó y sufrió heridas leves. Por eso se considera generalmente como creador del primer paracaídas.

En 875, a los 65 años, Ibn Firnás se hizo confeccionar unas alas de madera recubiertas de tela de seda que había adornado con plumas de rapaces. Se lanzó desde una torre desplomándose sobre un valle, y aunque el aterrizaje fue malo (se fracturó las dos piernas), el vuelo fue globalmente un éxito: permaneció en el aire una decena de segundos. Fue ampliamente observado por una gran multitud que él mismo había invitado de antemano. Comprendió después su error: tendría que haber añadido una cola a su artefacto. Murió doce años después, en 887. Sus intentos de vuelo por sus propios medios marcaron los espíritus de la época e incluso a los de siglos posteriores.
"Ibn Firnás fue el primer hombre en la historia que realizó intentos científicos de volar."
Philip Hitti, Historia de los árabes

Así como en Occidente se habla de los hermanos Montgolfier, en los países musulmanes explican que el primer hombre que intentó volar es Ibn Firnás, 900 años antes que los Montgolfier.

Los libios han emitido un sello con su efigie, y los iraquíes han construido una estatua suya en la carretera del aeropuerto internacional de Bagdad, y han dado el nombre de Ibn Firnás a otro aeropuerto en el norte de Bagdad.

Un cráter de la cara oculta de la Luna lleva su nombre.

Además, en Córdoba, la ciudad que lo vio volar, el día 14 de Enero de 2011 se inauguró un puente sobre el río Guadalquivir con su nombre, en cuyo centro se encuentra la figura del pensador andalusí, desde la que se erigen dos alas, llegando hasta ambos extremos del puente. El ingeniero de la obra es José Luis Manzanares Japón.

En Ronda, su ciudad natal, se ha inaugurado un centro astronómico que lleva su nombre.


















2 comentarios:

Conchi Carnago dijo...

Felicidades Paco,las fotos magnificas como no podía ser de otra manera viniendo de ti, la historia de este soñador me parece muy bonita, y no la conocía hasta hace poco atravez de Paco,lo que me da que pensar, cuantas historias de personajes interesantes habrá que ignoremos. muy bonita esta entrada.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Enhorabuena Paco. Y más sabiendo el rato que te tomó buscar el encuadre preciso, la luces etc. y luego el trabajo de laboratorio. Enhorabuena como siempre, y ya era hora de que se pudieran contemplar tus fotografías.

Un abrazo.